Cada verano, las urgencias veterinarias se llenan de perros con golpes de calor, quemaduras en las almohadillas y cuadros de deshidratación. La mayoría de estos casos son evitables. Nacho Roca, educador canino en Valencia desde 2001 y fundador de Mimo mi Mascota (www.mimomimascota.com), lleva más de dos décadas advirtiendo a las familias de un error muy común: creer que los perros toleran el calor igual que nosotros. No es así, y las consecuencias pueden ser fatales.
¿Por qué el calor es tan peligroso para los perros?
Los perros no sudan como las personas. Su principal mecanismo para regular la temperatura corporal es el jadeo, un sistema mucho menos eficaz que la sudoración humana, complementado por una mínima transpiración a través de las almohadillas. Cuando la temperatura ambiente es alta y, sobre todo, cuando hay humedad, el jadeo deja de ser suficiente y la temperatura corporal del perro se dispara.
Un perro sano mantiene su temperatura entre 38 y 39 °C. A partir de 41-42 °C entra en golpe de calor, una urgencia veterinaria que puede provocar fallo multiorgánico y la muerte en cuestión de minutos u horas.
Golpe de calor en perros: síntomas de alarma
Reconocer los síntomas a tiempo salva vidas. Estas son las señales que exigen actuar de inmediato:
- Jadeo excesivo y ruidoso que no cesa.
- Salivación abundante y espesa.
- Encías muy rojas o, en fases avanzadas, azuladas o pálidas.
- Debilidad, tambaleo o desorientación.
- Vómitos o diarrea.
- Colapso o pérdida de consciencia.
Qué hacer: trasladar al perro a la sombra, ofrecerle agua sin forzarle, refrescarle de forma progresiva —nunca con agua helada, que provoca vasoconstricción y empeora el cuadro— mojando cuello, axilas, ingles y almohadillas, y acudir al veterinario de urgencia aunque parezca recuperarse.
Los cinco errores más frecuentes en verano
Según la experiencia de Nacho Roca con cientos de familias valencianas, estos son los errores que más se repiten:
- Pasear en las horas centrales del día. En verano, los paseos deben concentrarse a primera hora de la mañana y última de la noche.
- No comprobar el asfalto. Si no puedes mantener el dorso de tu mano sobre el suelo durante cinco segundos, ese suelo quema las almohadillas de tu perro. El asfalto puede superar los 60 °C.
- Dejar al perro en el coche. Nunca, ni "cinco minutos", ni a la sombra, ni con las ventanillas entreabiertas. El interior de un coche alcanza temperaturas letales en menos de diez minutos.
- Forzar el ejercicio. Correr, jugar a la pelota o hacer rutas largas con calor es una de las causas más habituales de golpe de calor, especialmente en perros jóvenes que no saben autorregularse.
- Rapar al perro. El manto de muchas razas actúa como aislante térmico. Raparlo puede empeorar su termorregulación y exponerle a quemaduras solares. Consulta siempre antes con un profesional.
Razas y perfiles con mayor riesgo
No todos los perros sufren el calor por igual. Requieren vigilancia extrema:
- Razas braquicéfalas (chato): bulldog francés e inglés, carlino, boxer, boston terrier. Su anatomía dificulta el jadeo eficaz.
- Perros de manto denso o de origen nórdico: husky, malamute, samoyedo.
- Cachorros y perros mayores, con peor capacidad de termorregulación.
- Perros con sobrepeso o con patologías cardíacas y respiratorias.
- Perros de trabajo y deporte que no frenan por sí solos.
Cómo ayudar a tu perro a pasar bien el verano
La prevención es sencilla y está al alcance de cualquier familia: agua fresca siempre disponible en varios puntos de la casa, sombra garantizada si pasa tiempo en terraza o jardín, paseos cortos en las horas frescas, juegos de olfato en interior como alternativa al ejercicio físico intenso, y elementos refrescantes como esterillas de gel, piscinas infantiles o juguetes congelados rellenos de comida. El enriquecimiento mental —esconder premios, juguetes interactivos, masticación— cansa al perro tanto como un paseo largo, sin riesgo térmico.
Preguntas frecuentes sobre el calor y los perros
¿A qué temperatura empieza a ser peligroso el calor para un perro?
A partir de 25-28 °C conviene extremar precauciones, y por encima de 32 °C el riesgo de golpe de calor es alto para cualquier perro, especialmente con humedad elevada. Para razas braquicéfalas, perros mayores o con sobrepeso, el umbral de riesgo es todavía más bajo.
¿Cuál es la mejor hora para pasear al perro en verano?
Antes de las 9 de la mañana y después de las 21-22 horas, cuando el asfalto ya se ha enfriado. La prueba de los cinco segundos con el dorso de la mano sobre el suelo es la referencia más fiable.
¿Puedo mojar a mi perro para refrescarlo?
Sí, con agua templada o fresca, nunca helada. Las zonas más eficaces son el cuello, el pecho, las axilas, las ingles y las almohadillas. Un error común es cubrir al perro con una toalla mojada: al calentarse, actúa como una manta y produce el efecto contrario.
¿Cuánto ejercicio debe hacer un perro en verano?
El imprescindible y siempre en horas frescas. Según Nacho Roca, educador canino en Valencia (www.mimomimascota.com), en verano es preferible sustituir parte del ejercicio físico por trabajo de olfato y estimulación mental, que cansa al perro sin elevar su temperatura corporal.
¿Qué hago si veo un perro encerrado en un coche al sol?
Es una emergencia. Intenta localizar al propietario de inmediato y, si no aparece, llama al 112 o a la Policía Local. Un perro puede morir en menos de 15 minutos dentro de un vehículo al sol.
Nacho Roca es educador canino en Valencia desde 2001 y fundador de Mimo mi Mascota. Si necesitas pautas personalizadas para tu perro este verano, puedes contactar con él en www.mimomimascota.com.

Comentarios para “Calor y perros: cómo proteger a tu perro de las altas temperaturas, por el educador canino Nacho Roca”